Y así es como todo empezó…

Ay! Que hace calor y me desespera la ansiedad de no tener a mis padres aquí. Todos los días salen temprano a trabajar, yo sólo quiero beber un poco, se me pasa más rápido el tiempo y me siento acompañada o por lo menos no tan sola. Me gusta ver el techo mientras todo da vueltas, esa sensación de estar en una silla giratoria con el mundo dando vueltas es estremecedora, es reconfortante.
 
El vomito es la mejor parte, me libera de mis demonios, me deja más vacía. 

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...mirada de mí que no soy...

…mirada de mi que no soy…

Me gusta el tequila y su sabor que me confunde, pero sobretodo me gusta porque calienta mi pecho y entonces, siento que tengo algo adentro.. siento que siento, y que de pronto me cobija el corazón que ya no tengo.
 
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Soy preso del alcohol

Preso del alcohol

Preso del alcohol

Amor alcoholizado

Solo cuando bebes me dices q me amas, que no eres feliz en donde estás y te creo. Bebes una tras otra, y yo a tu lado abrazandote mientras me miras. Y yo te creo y pido otra cerveza. Te quiero mientras tu me reemplazas cuando estás sobrio. Somos “momentos” me dices y yo ya no me rompo.

El alcohol nos hace fuertes. El alcohol cada vez nos aleja.

Y yo te amo sobria y tu solo me amas alcoholizado…

El alcohol me anula todos los sentidos

Sin sentidos

Sin sentidos

No logro quitarme el alcohol de la cabeza

No logro quitarme el alcohol de la cabeza

No logro quitarme el alcohol de la cabeza

Lagunas de alcohol, risa y dolor

Desperté con los labios secos,  la ropa mojada, toda yo olía a Jack Daniel´s, mientras mi cabeza estaba a punto de explotar. Recuerdo que nos besábamos, que acariciabas cada parte de mi y yo me sentía enamorada , deseada, correspondida.  No he tenido mayor resaca que aquella, no habría manera de olvidarla o ignorarla, la sangre seca de mi nariz, me dolía al respirar.  Y mis huesos parecían partirse al intentar moverlos. Traté de incorporarme, y entonces despertaste, ebrio me decías que me calmara, que todo estaba bien, y entre eructos y tu barba rasposa, me pedías perdón…

 

No recordaba mucho, sólo sentía el tufo del whisky fermentado en mí, y apenas unas imágenes. No pensaba demasiado. Eras tú y eran ellos sobre mí,  brindis tras brindis. Hasta que me ofreciste a ellos y ya no pude hacer nada, uno a otro sobre mi, llenando de sudores alcoholizados a mi cuerpo, y aprisionando mis brazos, mis piernas, mientras a chorros me metías el alcohol por la boca, y entonces yo reía y después lloraba y me movía y quería irme… y entonces te perdí, y era golpe tras golpe, sangre en nariz y entrepierna, y entonces todo era mareo,  whisky, mis carcajadas “on the rocks” que horas después sólo fueron piernas amoratadas, fragmentos de fiesta, recuerdos y whisky que me fermentaban.

golpe tras golpe

y era golpe tras golpe…

Hasta que la muerte nos separe

Hasta que la muerte nos separe

Hasta que la muerte nos separe

La última ronda la pago yo

La última ronda la pago yo